me gusta tenerte
porque significa todo menos eso
te tengo como el sol tiene a la luna
o la luna tiene al mar
te tengo como el viento se tiene a sí mismo
o el firmamento tiene a las estrellas
te tengo como un cercis siliquastrum
tiene a sus hojas en otoño
te tengo como mis manos tienen al agua
que se va escurriendo entre mis dedos
te tengo como mis pulmones tienen al oxígeno
que tarde o temprano termina escapando de mí
te tengo como tengo al tiempo
a la vida, al amor, a la muerte
a la belleza o a la verdad:
no teniéndolos en absoluto
te tengo aquí conmigo
pero también te tengo allí
con quien tú quieras que te tenga
te tengo con las puertas
de este castillo de ladrillos
abiertas de par en par
con la certeza de que da igual
cuántas veces salgas de él
que siempre vas a volver a entrar
en este salón de paredes infinitas
cada vez menos vacías
que empiezan descaradamente
a llamarse a sí mismas casa
te tengo como tú me tienes a mí
por eso me gusta tenerte
porque no te tengo
sino que nos tenemos
porque tener ya no es un verbo que atrapa
sino un verbo que libera
nos tenemos
aquí
allí
y donde sea
-pero sobre todo
en campos de girasoles y margaritas-
nos tenemos
juntas -y revueltas-
felices, libres y en paz
nos tenemos
de forma efímera
y al mismo tiempo
para toda la eternidad
me gusta que nos tengamos
porque no teniéndonos
es exactamente cómo nos tenemos