limpié la suciedad de mis hijos
también la de mi marido, la de mi hermano y la de mi padre
limpié la suciedad de mi casa:
fregué el suelo
quité el polvo
lavé los platos
planché las ropas
bañé al perro que no era mío
cociné para el resto y para el futuro
por último para mí
cargué con la lista de tareas que nunca menguaba
con nadie compartí ese peso
fui limpiadora, chef, niñera, maestra, chófer, secretaria, recadera…
lo fui todo
lo soporté todo
nunca tuve sueldo
hoy me duelen
la espalda
las piernas
la cabeza
las manos
hoy la lista está vacía:
esparzo
toda esta suciedad
como cenizas